De Murdoch a Assange
Por: José Díaz Ardila
Miércoles 14 de diciembre de 2011
Dice nuestro escudo: Libery Montani Semper, siempre libres en nuestras montañas, pero más que libres, parecemos aislados e indiferentes a lo que sucede en el mundo. Sin embargo hechos relevantes de la globalización nos afectan más que las noticias parroquiales o las rencillas que pululan en nuestros medios. Me refiero la libertad de prensa, encarnada hoy en dos personajes mundiales acusados ante los tribunales de filtrar información restringida, con fines radicalmente diferentes: Murdoch, violando el derecho a la vida privada con fines morbosos y mercantilistas y Assange, publicando información reservada de las potencias, que afectan a toda la humanidad. Rupert Murdoch, magnate australiano dueño del Wall Street Journal, el periódico mayor influencia en temas económicos, propietario de las cadenas FOX y SKY y otros sesenta periódicos, se vio obligado a cerrar News of the Word, por comprobarse que había interceptado de manera ilegal información privada a más de 6.000 personajes, incluyendo miembros de la realeza británica. Tiene además 17 medios en procesos similares con autoridades judiciales de diferentes países. Toda una joyita este despreciable empresario que vino a Colombia en septiembre, nadie sabe a qué, pero fue recibido por el Presidente Santos, el expresidente Uribe, por los ministros de Justicia, Hacienda, Defensa y Minas, en un viaje clandestino que no fue reportado en sus propios medios informativos. Aunque nadie informó a qué vino, fue recibido como un gran personaje. Se especula que sus únicos intereses podrían ser crear con Álvaro Uribe un grupo de comunicación y poder político, la compra del tercer canal de televisión o el periódico El Tiempo, que por ahora está en manos del Grupo Sarmiento Angulo, en competencia con El Espectador, que hace años está en manos del Grupo Santodomingo, RCN del Grupo Ardila Lulle. En resumen prensa manejada por los grupos económicos nacionales y ahora los internacionales. El otro personaje, Julian Assange, romántico soñador y promotor de WikiLeaks, que ha publicado en sus portales miles de documentos secretos de las fuerzas oscuras de las potencias mundiales, al quien le han montado en Inglaterra un proceso legal confuso para poderlo extraditar a Suecia y luego entregarlo a Estados Unidos, para callarlo por lo peligroso que resulta desenmascarar esa información que avergüenza a los gobernantes de las potencias occidentales. Es la Libertad de información, esa que sí trascendental, que en nuestro medio nadie valora, nadie analiza, ni comenta.
